Me he cambiado de escuela muchas veces, lo que me contaba mi abuela aunque fantasioso era increíble, por que ella no veía nada de televisión ni sabía leer, entonces no podía creer como es que sabía tantas cosas y describía a los duendes por ejemplo tan perfectamente como salen en las caricaturas o los libros,
yo desde niña sabía de duendes, brujas y gigantes.
Sin embargo, lo que no sabía era como enfrentarme a mi misma, en ocasiones iba hacia el patio, los fantasmas para mi no eran fantasmas, si no familia de otros tiempos que rondaban la casa, me era de lo mas fácil platicar con ellas, porque ellas no me decían nada, no se me hacia raro.
Las personas mandaban llamar a mi mamá diciendo que tenía problemas, que era "suicida", pero no, la muerte era mi amiga, o al menos los espíritus lograba conectar con mi energía y hasta experimente algunas cosas con las personas, curar con mis manos, y escuchar sus miradas, hasta que se me ocurrió obedecer ese instinto de ayudar a desconocidos.
Al siguiente día toda la junta estaba reunida para ofrecerme "apoyo" pero yo no regrese, en cuanto se lo dije a mi mamá hizo lo necesario para cambiarme y me dijo que no lo hiciera más, que todos tenían sus problemas, y tenían que enfrentarlos.
Bueno en fin que nadie nunca me daba más que negativas, pero ninguna explicación, pero un día, por fin uno de ellos hablo...
Siempre existe algo más, muchos se niegan a verlo, no soporto como suavizan la realidad con el paso del tiempo, así que les contaré sobre mi existencia.
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martes, 6 de mayo de 2014
viernes, 2 de mayo de 2014
En la cabaña...
Buenas noches:
¿Cómo estas la noche de hoy? , inesperadamente lluviosa y magníficamente nublada, estoy de vuelta y espero poder llevar más en orden mis pensamientos ya que encontré refugio en una pequeña cabaña en un lugar remoto, por que creo que bueno, la desesperación, las ansias, la falta de contacto humano me hicieron desesperar, pero creo que ahora me encuentro con tiempo (suspiro), para iniciar les contare que yo no creo en mí, es decir para mi las "cosas"como yo no existían y ya se los he dicho antes, luchaba siempre con mi naturaleza, aún lucho, aún trato de despertar de esta dulce pesadilla, les contare una historia que siempre me contaba mi abuela cuando era niña:
Había una ves, al inicio de todo, cuando los dinosaurios rondaban la tierra, existían también los hombres, eran fuertes, poderosos, y casi ninguno tenía esta apariencia, eran seres de fuerza y belleza equiparables a la flora y fauna que los rodeaba, nadie tenía problemas y la especia humana convivía equilibradamente y en paz, debido a que vivían de la regla de la superveniencia del más fuerte y el ciclo de la vida, ellos vivían muchos años al igual que los animales que entonces habitaban, algunos eramos seres nocturnos, humanos que se alimentaban por las noches de criaturas gigantes, hasta cinco podían alimentarse de los dinosaurios más grandes y quedar satisfechos, por las mañanas las razas carroñeras como una especie de lobos, llegaban a recoger los restos, las criaturas de las aguas se alimentaban de todo lo que la marea arrastraba por las noches, frutos del bosque, carne de las orillas, y cuando hacia falta ellos nos proveían de cardumenes sobre todo el luna llena.... sin embargo, un día, un día un cadáver de la especie nocturna fue encontrado carbonizado, al lado el de una criatura marina, los animales de menor inteligencia nunca se nos acercaban sin embargo había huellas de ellos... los primeros en descubrirlos fueron los carroñeros, nosotros apenas alcanzábamos a percibir desde nuestras cavernas, nadie sabía que había pasado, y mientras las criaturas marinas se acercaban y nosotros fijábamos nuestra mirada en el polvo con arena, uno de los carroñeros se acerco... y empezó a descuartizar y tragar a la criatura marina, desconcertados el rey de las criaturas, se comunicaron con nosotros, teníamos algo en común que los terrestres no, una comunicación por ondas, y por mas que tratamos de detener a aquella criatura, no se detuvo hasta terminar, eso fue una ofensa para todos y la paz jamás se restableció, desde ese día para todos dejaron de ser criaturas iguales para convertirse en el eslabón más débil, así que por la noche, cuando la marea subió y la luna nos protegía, decidimos ir a buscar al campamento terrestre, el campamento de los carroñeros, ellos eran criaturas fuertes, pero después de hablar con su Rey, descubrimos que su corazón estaba lleno de odio y envidia, eran los que tenían menos limitantes, podían siempre estar libres en una tierra que lo contenía todo, no se quemaban con la luz y podían respirar y comer cualquier cosa, tenían la fuerza de cualquier criatura que habitara la tierra, podían derrotar a cualquier dinosaurio a mano limpia, y sin embargo estaban envidiosos de nuestras razas, debido a esto... decidimos devilitarlo, le quitamos parte de su luz, de su fuerza, no sabíamos que esto lo iba a cambiar todo... los hombres, creedulos a su rey se crían condenados, aunque solo le quitamos la fuerza a uno de ellos, les izo creer a todos que habíamos lanzado una maldición , todos creyeron que ya no poseían la fuerza ni la inteligencia con la que fueron dotados, el Rey privado de esto no tardo en morir, apenas recistió llegar a los 342 años de vida, mientras los demás empezaron a conocer el miedo, muchos se quedaban colapsados y morían sin enfrentarse a los dinosaurios, y los que quedaron empezaron a tener otras prioridades "conservar su especie", crecer en cantidad ya que se veían faltos de fuerza y de inteligencia, pero debido a esto todo fue evolucionando de manera extraña, el mundo se fue adaptando a su debilidad, se fueron haciendo una población dañina, poco a poco el mundo y sus habitantes se volvían mas débiles, ellos fueron perdiendo sus características, pronto ya su pelo no era suficiente para las inclemencias, se volvían más cazadores y menos lideres, menos base y mas carnada, hasta que fueron los suficientes, para provocar nuestra propia evolución y declararnos la guerra... se propusieron aniquilarnos, buscarnos y aniquilar a todo y a todos en su camino, pero, ellos ahora vivían máximo cincuenta años, pero eran miles de billones, se podían mover por mares, algunos empezaban a buscar la manera de arrojarse por el aire aunque esto les costará la vida, sólo con un propósito, destruirnos... aunque tuvieran que destruirse a si mismos, era muy triste verlos consumirse, verlos enloquecer, por muchos años desaparecimos de su vida, para ver si nos olvidaban, era fácil, diez generaciones más tarde, nosotros eramos solo una leyenda, un mito... y entonces nos pudimos acercar de nuevo.
No buscábamos venganza, de ninguna manera, solo aprender como sobrevivir, como habían lidiado con sus obstáculos, y saber lo que se creía del mundo ahora, los hombres aveces ni siquiera dormían, entonces nosotros llegábamos, convivíamos, en la noche y en aldeas lejanas nos presentábamos como extranjeros y eramos bien recibidos, hasta que las culturas empezaron a mezclarse y entonces, volvió el dolor, es sufrimiento y la muerte, rumores de que las criaturas a las cuales nombraban "sirenas" empezaron a raptar hombres sin saber que ya no podían aguantar como nosotros recordábamos hasta meses en el agua, y uno de los nuestros que al enojarse tanto en una discusión probo la sangre de los terrestres, y desde entonces comenzó a matar... allí de nuevo regresaron todos, se cumplieron las leyendas, pero en la tierra llegaron a nacer algunos terrestres con capacidades de nocturnos, o de marinos.
Algunos eran unos monstruos horribles, otros, los que sobrevivían mas tiempo, eran capaces de hacer cosas sorprendentes, y hasta los declaraban dioses, y podían pasar esas cosas en menor grado a su descendencia...
Esos, los humanos, eran una bandera de paz entre razas, eran un fruto que nos recordaba que se podía amar, y volvimos todos a dividirnos según nuestras capacidades y ser leyendas...
Siendo franca - añadía mi abuelita- ¿después de esas terribles guerras, cuantos de cada raza crees que hayan quedado? ... predominaban y vivían al final más hijos que padres.
Pero estas lusecitas, eran la esperanza, de todos, nos llevaron a un equilibrio de evolución y de conocimiento a cada lugar, ellos heredaron solo la luz de cada uno de las razas, podían comunicarse por ondas, sanar con agua, algunos eran capaces de hacerlo solo con sus manos o con la luz, con el calor que proyectaban sus cuerpos, de ver el fondo del alma, de volar sin necesidad de un cuerpo, de guiarse en la oscuridad, de tener una fuerza especial en los momentos que se necesitaba... y entonces... ellos, fueron perseguidos y condenados de nuevo.
¿Cómo estas la noche de hoy? , inesperadamente lluviosa y magníficamente nublada, estoy de vuelta y espero poder llevar más en orden mis pensamientos ya que encontré refugio en una pequeña cabaña en un lugar remoto, por que creo que bueno, la desesperación, las ansias, la falta de contacto humano me hicieron desesperar, pero creo que ahora me encuentro con tiempo (suspiro), para iniciar les contare que yo no creo en mí, es decir para mi las "cosas"como yo no existían y ya se los he dicho antes, luchaba siempre con mi naturaleza, aún lucho, aún trato de despertar de esta dulce pesadilla, les contare una historia que siempre me contaba mi abuela cuando era niña:
Había una ves, al inicio de todo, cuando los dinosaurios rondaban la tierra, existían también los hombres, eran fuertes, poderosos, y casi ninguno tenía esta apariencia, eran seres de fuerza y belleza equiparables a la flora y fauna que los rodeaba, nadie tenía problemas y la especia humana convivía equilibradamente y en paz, debido a que vivían de la regla de la superveniencia del más fuerte y el ciclo de la vida, ellos vivían muchos años al igual que los animales que entonces habitaban, algunos eramos seres nocturnos, humanos que se alimentaban por las noches de criaturas gigantes, hasta cinco podían alimentarse de los dinosaurios más grandes y quedar satisfechos, por las mañanas las razas carroñeras como una especie de lobos, llegaban a recoger los restos, las criaturas de las aguas se alimentaban de todo lo que la marea arrastraba por las noches, frutos del bosque, carne de las orillas, y cuando hacia falta ellos nos proveían de cardumenes sobre todo el luna llena.... sin embargo, un día, un día un cadáver de la especie nocturna fue encontrado carbonizado, al lado el de una criatura marina, los animales de menor inteligencia nunca se nos acercaban sin embargo había huellas de ellos... los primeros en descubrirlos fueron los carroñeros, nosotros apenas alcanzábamos a percibir desde nuestras cavernas, nadie sabía que había pasado, y mientras las criaturas marinas se acercaban y nosotros fijábamos nuestra mirada en el polvo con arena, uno de los carroñeros se acerco... y empezó a descuartizar y tragar a la criatura marina, desconcertados el rey de las criaturas, se comunicaron con nosotros, teníamos algo en común que los terrestres no, una comunicación por ondas, y por mas que tratamos de detener a aquella criatura, no se detuvo hasta terminar, eso fue una ofensa para todos y la paz jamás se restableció, desde ese día para todos dejaron de ser criaturas iguales para convertirse en el eslabón más débil, así que por la noche, cuando la marea subió y la luna nos protegía, decidimos ir a buscar al campamento terrestre, el campamento de los carroñeros, ellos eran criaturas fuertes, pero después de hablar con su Rey, descubrimos que su corazón estaba lleno de odio y envidia, eran los que tenían menos limitantes, podían siempre estar libres en una tierra que lo contenía todo, no se quemaban con la luz y podían respirar y comer cualquier cosa, tenían la fuerza de cualquier criatura que habitara la tierra, podían derrotar a cualquier dinosaurio a mano limpia, y sin embargo estaban envidiosos de nuestras razas, debido a esto... decidimos devilitarlo, le quitamos parte de su luz, de su fuerza, no sabíamos que esto lo iba a cambiar todo... los hombres, creedulos a su rey se crían condenados, aunque solo le quitamos la fuerza a uno de ellos, les izo creer a todos que habíamos lanzado una maldición , todos creyeron que ya no poseían la fuerza ni la inteligencia con la que fueron dotados, el Rey privado de esto no tardo en morir, apenas recistió llegar a los 342 años de vida, mientras los demás empezaron a conocer el miedo, muchos se quedaban colapsados y morían sin enfrentarse a los dinosaurios, y los que quedaron empezaron a tener otras prioridades "conservar su especie", crecer en cantidad ya que se veían faltos de fuerza y de inteligencia, pero debido a esto todo fue evolucionando de manera extraña, el mundo se fue adaptando a su debilidad, se fueron haciendo una población dañina, poco a poco el mundo y sus habitantes se volvían mas débiles, ellos fueron perdiendo sus características, pronto ya su pelo no era suficiente para las inclemencias, se volvían más cazadores y menos lideres, menos base y mas carnada, hasta que fueron los suficientes, para provocar nuestra propia evolución y declararnos la guerra... se propusieron aniquilarnos, buscarnos y aniquilar a todo y a todos en su camino, pero, ellos ahora vivían máximo cincuenta años, pero eran miles de billones, se podían mover por mares, algunos empezaban a buscar la manera de arrojarse por el aire aunque esto les costará la vida, sólo con un propósito, destruirnos... aunque tuvieran que destruirse a si mismos, era muy triste verlos consumirse, verlos enloquecer, por muchos años desaparecimos de su vida, para ver si nos olvidaban, era fácil, diez generaciones más tarde, nosotros eramos solo una leyenda, un mito... y entonces nos pudimos acercar de nuevo.
No buscábamos venganza, de ninguna manera, solo aprender como sobrevivir, como habían lidiado con sus obstáculos, y saber lo que se creía del mundo ahora, los hombres aveces ni siquiera dormían, entonces nosotros llegábamos, convivíamos, en la noche y en aldeas lejanas nos presentábamos como extranjeros y eramos bien recibidos, hasta que las culturas empezaron a mezclarse y entonces, volvió el dolor, es sufrimiento y la muerte, rumores de que las criaturas a las cuales nombraban "sirenas" empezaron a raptar hombres sin saber que ya no podían aguantar como nosotros recordábamos hasta meses en el agua, y uno de los nuestros que al enojarse tanto en una discusión probo la sangre de los terrestres, y desde entonces comenzó a matar... allí de nuevo regresaron todos, se cumplieron las leyendas, pero en la tierra llegaron a nacer algunos terrestres con capacidades de nocturnos, o de marinos.
Algunos eran unos monstruos horribles, otros, los que sobrevivían mas tiempo, eran capaces de hacer cosas sorprendentes, y hasta los declaraban dioses, y podían pasar esas cosas en menor grado a su descendencia...
Esos, los humanos, eran una bandera de paz entre razas, eran un fruto que nos recordaba que se podía amar, y volvimos todos a dividirnos según nuestras capacidades y ser leyendas...
Siendo franca - añadía mi abuelita- ¿después de esas terribles guerras, cuantos de cada raza crees que hayan quedado? ... predominaban y vivían al final más hijos que padres.
Pero estas lusecitas, eran la esperanza, de todos, nos llevaron a un equilibrio de evolución y de conocimiento a cada lugar, ellos heredaron solo la luz de cada uno de las razas, podían comunicarse por ondas, sanar con agua, algunos eran capaces de hacerlo solo con sus manos o con la luz, con el calor que proyectaban sus cuerpos, de ver el fondo del alma, de volar sin necesidad de un cuerpo, de guiarse en la oscuridad, de tener una fuerza especial en los momentos que se necesitaba... y entonces... ellos, fueron perseguidos y condenados de nuevo.
FIN
Entonces mi abuelita se levantaba y se iba, dejándome muchas incógnitas y mi mente libre para deformar esas historias, yo pensaba en todo, pensaba, soñaba, giraba en la cama una y mil veces, y no sabía por que mi abuelita contaba de esa manera aquella historia.
a que se refería con que fueron condenados de nuevo, entonces ¿ya ninguno existía?, ¿existieron alguna ves?, y luego cuando me concentraba mucho sentía ese calor recorrer mi cuerpo y le temía, y mis pensamientos revoloteaban, pero fui creciendo y poco a poco me olvide de esos cuentos, luego fui aprendiendo sobre evolución sobre el ciclo de la vida, la edad oscura y algunas cosas las asociaba con los relatos de mi abuelita, y sonreía por dentro y pensaba en que ella tenía una muy buena forma de asustarme y una excelente imaginación de asociación.
Sin embargo un día, empece a escuchar voces, era un llanto, eran pensamientos bien planificados, de una niña que llamaba a la muerte, esa niña estaba sentada en el pupitre numero tres de la primera fila, la fila de los ñoños, yo tenía doce años, siempe trataba de ocultarme porque estaba cansada de que la gente me viera, escuchaba su aflicción, termino la clase, me le pare enfrente y le dije que la escuchaba y le declare todo lo que escuchaba, le di un consejo y me fui, al fin de cuentas nunca le había hablado y no quería empezar a hablar solo sentí que lo necesitaba... al día siguiente... me tuve que ir de la escuela.
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